2 Carta a los Corintios

R.V. 1960

2 de Corintios
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
11 12 13

Antiguo Testamento
Génesis
Éxodo
Levítico
Números
Deuteronomio
Josué
Jueces
Rut
1° de Samuel
2° de Samuel
1° de Reyes
2° de Reyes
1° de Crónicas
2° de Crónicas
Esdras
Nehemías
Ester
Job
Los Salmos
Proverbios
Eclesiastés
El Cantar de los Cantares
Isaías
Jeremías
Lamentaciones de Jeremías
Ezequiel
Daniel
Oseas
Joel
Amós
Abdías
Jonas
Miqueas
Nahúm
Habacuc
Sofonías
Hageo
Zacarías
Malaquías

Nuevo Testamento
Mateo
Marcos
Lucas
Juan
Los Hechos
Romanos
1ª a los Corintios
2ª a los Corintios
Gálatas
Efesios
Filipenses
Colosenses
1ª a los Tesalonicenses
2ª a los Tesalonicenses
1ª a Timoteo
2ª a Timoteo
Tito
Filemón
Hebreos
Santiago
1ª de Pedro
2ª de Pedro
1ª de Juan
2ª de Juan
3ª de Juan
Judas
Apocalipsis

Capitulo 5

5:1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 
5:2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 
5:3 pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 
5:4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 
5:5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. 
5:6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor 
5:7 (porque por fe andamos, no por vista); 
5:8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor. 
5:9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables. 
5:10 Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.
5:11 Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias. 
5:12 No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón. 
5:13 Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. 
5:14 Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 
5:15 y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. 
5:16 De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. 
5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 
5:18 Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; 
5:19 que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. 
5:20 Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. 
5:21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
IMPRIMIR LA NOTA
Opina sobre este artículo y otros temas en el 'Foro'. de Vos Regional
Tags: , , ,