Cristo cimiento de nuestra fe y ladrillo de nuestra edificacion

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina. (Mateo. 7:24-27)
Aunque este es un tema que a menudo venimos recordando a todos los miembros y discípulos de nuestras congregaciones es importante el poder resaltarlo cada tanto, así sea para los nuevos hermanos o para aquellos otros que por A o B están pasando por un desierto espiritual y se encuentran desganados. Una vez que hemos realizado el 'paso necesario' -un tema que tocaremos en otro articulo, aunque si quieres adelantarte lee Lc. 10:38-42- recibiendo a Cristo como nuestro Señor y Salvador sobreviene entonces si el tener que realizar las cosas importantes para llevar adelante una vida cristiana.

Entonces una vez que hemos puesto el cimiento de este encuentro personal con Cristo -lo necesario- en nuestra propia vida, empiezan a preguntarnos los nuevos hermanos ¿Como podemos continuar edificando sobre este cimiento? Nadie quiere volver a su estado anterior. La respuesta se encuentra en la bien conocida parábola del hombre sabio y del insensato, con la que hemos empezado esta nota y que te pedimos la leas detenidamente y medites en ella.

Bien ahora observa tu que la diferencia entre estos dos hombres no radico en que las pruebas fueran distintas, que la casa fuera edificadas de distintas formas, pues todo lo contrario las dos construcciones fueron idénticas. Cada casa tuvo soportar el paso de la tormenta, el viento, la lluvia y la inundación. Sin embargo las respuestas no fueron las mismas.

Aunque es sabido que cada persona que ha llegado a Cristo en la mayoría de los casos fue en momento problemático de su vida natural el cristianismo nunca ofreció a nadie un pasaje a cielo abierto y libre de tormentas, por el contrario se nos advierte que "es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios (Hch. 14:22) 
Cualquier camino al cielo que eluda las tribulaciones es un engaño. De seguro no conducirá al destino prometido.
 El hombre prudente edifico sobre un cimiento de roca, el insensato sobre uno de arena, el primero lo hizo de tal manera que la casa soportara segura e inconmovible la tormenta, el segundo de forma que su casa no pudo resistirla.

¿Que debemos entender con esta metáfora de edificar sobre la roca? ¿Que significa para cada uno de nosotros los cristianos? 

Fue Cristo mismo quien lo dejo bien claro: "Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca". (Mt 7:24) Por consiguiente edificar sobre la roca significa escuchar y hacer -obedecer- lo Cristo dice una vez puesto el fundamento (Cristo es la Roca) en nuestra vida como dijimos anteriormente al comenzar el articulo. Es decir edificamos sobre ese cimiento oyendo y cumpliendo la Palabra de Dios, estudiándola y aplicándola diligentemente en nuestras vidas. Por eso Pablo dijo a los ancianos de la iglesia .
Y ahora hermanos, os encomiendo a Dios y a la Palabra de Dios , y a la Palabra de  Gracia que tiene poder para sobreedificaros... (Hechos 20:32)
Esto trae a colación un tema de suprema importancia en la fe cristiana: "La relación entre Cristo y la Biblia, y por lo tanto, la relación de cada cristiano con la Biblia". En sus paginas, la biblia ademas de declarar ser la palabra de Dios le confiere a Jesucristo el titulo de: "El verbo de Dios" (o palabra), por ejemplo: Juan 1:1; Juan 1:14, Apocalipsis 19:13.  Por tanto es esta identificación de nombre la que revela una identificación de naturaleza. 

La Biblia es la Palabra de Dios, y Cristo es el Verbo de Dios. Cada cual por igual es una revelación de Dios, autorizada y perfecta. Cada uno concuerda con el otro a la perfección. La Biblia revela perfectamente a Cristo, quien cumple con exactitud todo lo descrito de el en sus paginas. Mientras que la Biblia es la palabra escrita de Dios, Cristo es la Palabra encarnada de Dios. Antes de su encarnación Cristo era el verba eterno con el Padre.En su encarnación Cristo es el verbo hecho carne y es el mismo Espíritu Santo quien revela a Dios mediante su palabra escrita, y quien también revela a Dios en el verbo hecho carne, Jesús de Nazaret.

* por Pr. Jose Reina

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